Sabes, hace mucho que te quería escribir pero no sabía cómo empezar, los años y los días siguen pasando y es tan vano recordar lo que fuimos. Por lo menos yo tengo la certeza de que aquellos recuerdos siguen intactos escondiéndose hasta de nosotros mismos, pero siguen allí.
Te reirías mucho si escucharas lo que estoy escuchando en este momento, es de esas melodías que a pesar de ser tan elaboradas solo sirvieron para películas infantiles.
En nuestro momento gustábamos de aquello, sentíamos el ritmo y soñábamos con las letras, ¿recuerdas?
Bueno te adelanto algo, estoy escribiendo bastante, tengo poemas y unas pequeñas y absurdas historias que te gustarían mucho, lo sé. Pero del recuerdo de su existencia gozo y disfruto al saber que nunca nadie las conocerá y criticará.
Ya son casi las diez de la noche y te extraño más que nunca, creo que fue una pésima idea esto de pensarte y más aun de sentarme y escribirte, quisiera que te disuelvas de mis pensamientos, que escapes de mi mente y vagues a la de ese alguien que aún no conozco y no me quieres presentar, sé que puedes estar mejor por allá que en esta cabeza tan desordenada y atestada de cosas para ocupar tu lugar…
Solo quería saber si ya no te besaría más, solo quería saber si una ráfaga me despertará y pues solo quería tal vez simplemente llorar al recordar, desahogarme de ti en ti y llenarme de rabia puesto ya no eres más de mí.
-Laiz